Estados Unidos autorizó la importación extraordinaria de 300,000 toneladas de carne magra para contener los precios de la carne en el mercado interno, pero la decisión no beneficiará a Argentina a pesar de la estrecha relación entre los presidentes Donald Trump y Javier Milei.
La razón es que Argentina, al igual que otros aliados de Estados Unidos, tiene cupos de importación fijos. En cambio —y quizá irónicamente— el país que podría beneficiarse más de la medida es Brasil, cuyo líder, Luiz Inácio Lula da Silva, está en desacuerdo con el presidente republicano.
El jueves, Trump formalizó la medida previamente anunciada a través de las redes sociales al firmar una proclamación que permite la importación temporal y extraordinaria de carne de res sin aranceles, fuera de las cuotas y canales habituales.
Otros países excluidos de sus beneficios, además de Argentina, son Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, ya que ya operan bajo volúmenes asignados previamente.
La decisión abre una oportunidad clave para Brasil, que hasta ahora no tenía un trato arancelario preferencial en Estados Unidos.
Los detalles
La decisión anunciada por la Casa Blanca busca aumentar la oferta de carne en el mercado para la producción de carne molida, con el fin de frenar los precios al consumidor en medio de una marcada caída de los inventarios de ganado en EE. UU. y problemas crecientes de suministro.
Sin embargo, según la proclamación, la medida estará limitada tanto en tiempo como en volumen. A partir del 1 de septiembre de 2026 y con una duración de 90 días, la resolución autoriza cuotas mensuales de 100,000 toneladas hasta alcanzar el límite global de 300,000 toneladas.
Cabe señalar que la carne cubierta por el programa debe usarse exclusivamente para recortes magros, que luego se mezclarán con carne de res de EE. UU. para producir carne molida.
La Casa Blanca también detalló que el plan tiene como objetivo colocar esos cortes en el mercado con un descuento de aproximadamente el 25% respecto a los precios habituales de importación.
Las implicaciones de la medida
Un detalle especialmente significativo es que el documento establece expresamente que la decisión no modifica los compromisos con los países que tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, ni se aplica a las naciones que ya cuentan con cuotas específicas para exportar carne.
Argentina está excluida del beneficio porque posee su propia cuota arancelaria. Históricamente, solía ser de 20,000 toneladas al año, estatus que compartía con Uruguay, Australia y Nueva Zelanda.
Sin embargo, en febrero, Trump lo incrementó a 100,000 toneladas para 2026.
Por lo tanto, la ventaja de la medida afectará a los proveedores que comercializan ganado a Estados Unidos fuera de un marco de cuotas fijas, con Brasil a la cabeza.
Funcionarios del gobierno de EE. UU. dijeron que “el presidente Trump está tomando medidas decisivas para responder a las perturbaciones del mercado y a desastres naturales, con el objetivo de garantizar un suministro adecuado y precios asequibles para los productos cárnicos para las familias estadounidenses.”
Con información de Ámbito

