Las autoridades argentinas y el personal del Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzaron este martes un acuerdo a nivel de personal del FMI.
Este es la tercera revisión del programa de Facilidades Extendidas (Extended Fund Facility) que la administración Milei acordó con el prestamista en 2025. El nuevo programa desbloqueó un préstamo de 20.000 millones de dólares, que se suma a una deuda previa de 45.000 millones de dólares tomada en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri.
El acuerdo, que debe ser aprobado por la junta del FMI para hacerse oficial, abre la puerta a un desembolso adicional de 900 millones de dólares para la administración Milei.
En un comunicado anunciando la noticia, el FMI afirmó que “políticas fiscales y monetarias prudentes han respaldado una desinflación continua y han fortalecido sustancialmente la posición externa y los colchones de Argentina.”
El comunicado agregó que las reformas en comercio, trabajo, inversión y mercados de capital han abierto una economía más eficiente y basada en el mercado, con volúmenes de exportación que ahora alcanzan nuevos máximos.
El documento señaló que las compras de reservas del Banco Central superaron su objetivo de junio en 4.000 millones de dólares, y que la acumulación anual de reservas se situó ahora en 16.000 millones de dólares. También elogió los más de 76.000 millones de dólares aprobados bajo el amplio esquema de incentivos a la inversión (conocido como RIGI), que “fortalecerían el crecimiento y la creación de empleo con el tiempo.”
Hacia adelante
El prestamista dijo que había llegado a un acuerdo con el gobierno sobre un paquete de políticas que buscaba “consolidar la desinflación, fortalecer aún más la resiliencia y mejorar el crecimiento y el empleo.”
El programa se basa en cuatro elementos. El primero es la política fiscal, que el FMI afirmó que seguirá siendo “central” para el programa, en consonancia con un superávit primario del 1,4 por ciento del PIB en 2026 y un esfuerzo fiscal similar en 2027.
“La disciplina continua del gasto y las reformas a los marcos tributario y fiscal contribuirán a los esfuerzos de consolidación, al tiempo que se protegen el gasto social prioritario y el de infraestructura,” se lee en el texto.
El segundo elemento es la política monetaria. El Banco Central, indica el comunicado, continuará apuntando a agregados monetarios, calibrados para “apoyar la desinflación y la acumulación de reservas, mientras se mantiene la flexibilidad cambiaria dentro del sistema de bandas cambiarias.”
Respecto al tercer elemento, reservas y estrategia de financiamiento, el fondo dijo que los buffers de reservas seguirán fortalecidos para mejorar la “resiliencia”. Esto irá acompañado de una estrategia que continuará “movilizando financiamiento desde los mercados de capitales domésticos, socios oficiales y ingresos de privatización.”
“Las autoridades acordaron mantener la disposición para acceder a los mercados internacionales de capital cuando las condiciones lo permitan y activar líneas de crédito contingentes según sea necesario. Los esfuerzos para ampliar aún más los plazos de vencimiento continuarán.”
El último punto son las reformas estructurales. Según el comunicado, profundizar los mercados de capital internos será una prioridad, ampliando el acceso a financiamiento a más largo plazo, facilitando inversiones bajo el marco RIGI y promoviendo concesiones de infraestructura.
“Junto con las reformas laborales y de mercados implementadas a principios de este año y con una prudencia macroeconómica continuada, se espera que estos esfuerzos fortalezcan el crecimiento y el empleo con el tiempo.”

