El debate entre el gobierno y la oposición sobre la caída del poder adquisitivo y las bajas ventas minoristas entró en una nueva etapa el viernes.
Un informe privado mostró que, mientras el gasto de los consumidores en julio registró un aumento mensual del 4,2%, las ventas aún no se han recuperado a los niveles de hace un año. En comparación interanual, las ventas caen un 2,6% frente a julio de 2025, y la caída acumulada para 2026 es del 2,9%.
Los datos provienen de una encuesta realizada por la firma consultora privada Scentia, una de las pocas empresas que realiza seguimiento mensual de las tendencias de gasto de los consumidores.
Solo dos sectores mostraron mejoras en comparación con 2025. Uno es el sector farmacéutico, con un modesto aumento del 0,2% en los primeros siete meses del año.
El otro es el comercio electrónico, con un salto significativo del 35,6% respecto de enero-junio del año pasado.
El comercio electrónico da un salto
El comercio electrónico es el sector de mayor crecimiento dentro del comercio minorista. Solo en julio registró un aumento interanual del 40%.
Un informe publicado esta semana por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) estima que los pedidos de compra aumentaron un 21% interanual, mientras que los volúmenes de órdenes subieron un 22% en la primera mitad del año.
Este crecimiento ha llevado a la administración de Milei a afirmar de forma reiterada que la caída de las ventas minoristas es el resultado de un cambio en los hábitos de consumo en lugar de una disminución del poder adquisitivo.
Existen líderes empresariales que comparten esta teoría, especialmente el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín, quien comparte las visiones políticas y económicas del presidente.
La propia CACE, sin embargo, reconoce que el impacto del comercio electrónico en el negocio total sigue siendo muy pequeño, aclarando que el comercio electrónico en Argentina representa aproximadamente el 8% de la demanda interna total.
«¿Basta eso para revertir la demanda? No», dijo Andrés Zaied, presidente de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante la presentación de los datos este jueves.
«Necesitamos un crecimiento mucho mayor para poder compensar las caídas en el otro lado», añadió.
La confianza de los consumidores continúa cayendo
Esta estancación se refleja cada vez más en las encuestas de opinión pública y en los sondeos.
Uno de los indicadores más vigilados por el establishment es el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Di Tella.
En agosto cayó un 1,1% mes a mes, marcando la segunda caída consecutiva tras la pronunciada bajada del 4,8% registrada en julio. Con este cambio, el índice quedó en 40,2 puntos, en niveles similares a los vistos en mayo.
«Solo está 1,5% por encima de su mínimo reciente en abril», señaló la firma de corretaje Portfolio Personal Inversores
También señalaron que esta cifra es «muy similar» al nivel que alcanzó el ICC en septiembre del año pasado tras las elecciones legislativas locales en la provincia de Buenos Aires, donde Milei sufrió una derrota sorpresiva.
Otro punto que destacaron fue que las percepciones sobre las circunstancias personales se deterioraron un 3,1% respecto al mes anterior, mientras que la disposición a adquirir bienes duraderos y bienes inmuebles cayó un 4%.

