El tenis argentino tuvo su mejor actuación de la historia en los Juegos Sudamericanos de Santa Fe 2026, al lograr ocho medallas y presentar el único podio íntegramente albiceleste.
En la competición individual masculina, el logro fue aún mayor: Lautaro Midón, Juan Manuel La Serna y Luciano Ambrogi se llevaron el oro, la plata y el bronce, respectivamente.
Detrás de ese logro hay tres trayectorias aún en gestación, con muchos sueños por cumplir. Midón, originario de Corrientes, y La Serna, de Misiones, tienen 22 años y compartieron gran parte de su desarrollo en el tenis.
En las canchas de arcilla del óvalo del hipódromo Independencia, fueron al mismo tiempo compañeros de equipo y rivales: obtuvieron la medalla de plata en dobles tras una final ajustada frente a los colombianos Juan Sebastián Gómez y Cristian Rodríguez.
Al día siguiente, Midón derrotó a su amigo 6-3, 6-2 en la final individual.
El resultado en Rosario añadió otro capítulo a una temporada particularmente significativa para ambos jugadores. En 2025, fueron los ganadores de la primera edición de la Beca al Mérito Galperín, un programa para tenistas argentinos menores de 22 años.
Midón terminó primero y La Serna segundo entre los jugadores que acumularon la mayor cantidad de puntos ATP en torneos internacionales disputados en Argentina ese año.
“Más allá de los resultados, me llevo todo lo que esta experiencia ha significado. Es un privilegio enorme representar a mi país y ser argentino,” afirmó Midón, ranking No. 197 en el ranking de la ATP.
Para La Serna, ranking No. 280 del mundo, las medallas llegaron apenas días después de haber sido compañero de entrenamientos del equipo argentino de la Copa Davis durante su serie frente a Türkiye en Neuquén, donde el equipo capitaneado por Javier Frana logró la clasificación para las Qualifiers de 2027 con una victoria de 3-0.
Durante esa semana, el jugador zurdo de Catamarca entrenó junto a los integrantes del equipo, tuvo una visión interna de la dinámica de una serie y comenzó a soñar con ser convocado en el futuro.
Su paso por la arena Ruca Che llegó tras el primer gran hito de su carrera: en mayo, en Córdoba, ganó su primer título en la ATP Challenger Tour. “Es una sensación única jugar por algo más grande que uno mismo. Dejamos de lado nuestros egos y nos apoyamos mutuamente en todo momento,” comentó La Serna.
Ambrogi, ubicado en el puesto No. 319 del ranking ATP, completó el podio. Nacido en Rosario y también de 22 años, ganó su primer título Challenger en Tucumán en junio. Fue la victoria más importante de su carrera hasta la fecha.
En los Juegos, Ambrogi cayó ante La Serna en las semifinales antes de vencer al venezolano John Echeverría para hacerse con el bronce. También volvió al podio junto a Luciana Moyano, con quien ganó la plata en dobles mixtos.
“Representar a Argentina es una sensación especial que llevaré conmigo para siempre. Fue increíble que estos juegos se realizaran en Rosario y que pudiera compartir este momento con mi familia y amigos,” afirmó.
Una actuación histórica
Hubo otros tres metales para el tenis argentino: Jazmín Ortenzi y Luisina Giovannini se colgaron el oro al vencer a las chilenas Jimar Gerald y Antonia Vergara en la final de dobles femeninos, mientras Ortenzi obtuvo la plata y Luciana Moyano el bronce en los singles femeninos.
El equipo nacional contó con Romina Ottoboni y Gerónimo Degreef como capitanes y con Javier Gil Herrera como entrenador de acondicionamiento físico. Los tres forman parte del Departamento Técnico de la Asociación Argentina de Tenis (AAT).
Esta edición supuso un logro histórico para el tenis argentino. Fue la tercera vez que la delegación celeste y blanca consiguió ocho medallas en los Juegos Sudamericanos; las ocasiones anteriores fueron en 1978 y 1998. Sin embargo, en esas ediciones se podían obtener hasta 12 medallas, mientras que en esta edición el máximo fue de nueve.
“Los Juegos Sudamericanos de Santa Fe nos dejan con la enorme satisfacción de haber visto al tenis argentino desempeñar un papel protagonista,” afirmó Eddie Fiumara, director deportivo de la AAT.
“Detrás de cada medalla hay jugadores, entrenadores, equipos de trabajo, planificación y muchas horas dedicadas a desarrollar a nuestros tenistas,” concluyó.

