Actualizado a las 6:30 p.m.
El gobierno de las Malvinas extendió todas las licencias de perforación offshore existentes por 5 años, una medida que se produce en medio de la ofensiva del presidente Javier Milei para incrementar las sanciones a las compañías petroleras que operan en la zona sin autorización argentina.
El martes por la tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino anunció que presentaba una nota formal ante la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte rechazando la extensión de los permisos offshore y las nuevas operaciones de Navitas Petroleum.
La medida, que cuenta con el respaldo del gobierno del Reino Unido, también incluye la posibilidad de ampliar las licencias por otros 2 años si las compañías cumplen con los programas de trabajo programados.
“Estas extensiones brindan certidumbre a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando las áreas asignadas,” afirmó Cheryl Roberts, miembro de la Asamblea Legislativa de las islas y responsable de Comercio, Industria y Recursos Minerales.
El anuncio agrava las tensiones con Argentina por el avance de proyectos petroleros en el Atlántico Sur.
La administración de Milei envió al Congreso un proyecto de ley para declarar ilegales los permisos otorgados por la administración de la isla. En las últimas semanas, el gobierno ha intensificado cargos penales, medidas administrativas y sanciones contra empresas y accionistas vinculados a esas operaciones.
El miércoles, Milei pronunciará un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se espera que el presidente defienda la soberanía de Argentina sobre las islas.
El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores
El Ministerio de Relaciones Exteriores argentino entregó una nota a la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte expresando su “fuerte rechazo” a las decisiones anunciadas por las autoridades de las islas.
En la carta, publicada en redes sociales, el gobierno sostiene que toda actividad hidrocarburífera en la zona requiere autorización argentina, añadiendo que emplearía “todas las herramientas diplomáticas, económicas, administrativas y legales” a su disposición para “defender sus derechos soberanos.”
“[Argentina] reitera su disposición permanente a establecer un diálogo constructivo y sustantivo con el Reino Unido para reabrir las negociaciones bilaterales orientadas a poner fin a la situación colonial anacrónica y resolver la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas,” fueron las líneas finales del comunicado.
Sea Lion, el proyecto en el centro del conflicto
El foco principal se concentra en Sea Lion, el proyecto petrolero ubicado en la cuenca norte de las Islas Malvinas, a unos 220 kilómetros del archipiélago.
La iniciativa está liderada por la empresa israelí Navitas Petroleum, que posee el 65% de participación, y la empresa británica Rockhopper Exploration, que ostenta el 35% restante.
Las compañías tienen previsto iniciar la producción en 2028. Reuters informó que el proyecto apunta a una tasa de producción de 50.000 barriles por día y que las empresas mantienen que poseen licencias válidas otorgadas por la administración de las islas.
La semana pasada, la jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, dictó una medida cautelar que ordena a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar el proyecto Sea Lion.
El fallo deriva de una acción preventiva relacionada con posibles daños ambientales y de soberanía presentada por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y el Centro La Plata para Veteranos de la Guerra de las Malvinas.
La aplicación práctica de esta orden enfrenta limitaciones fuera de la jurisdicción argentina, ya que su cumplimiento depende de la cooperación internacional y de la conducta de las empresas implicadas.
Nuevas maniobras de Navitas
Además de ampliar las licencias, la administración de las islas aprobó la adquisición por parte de Navitas Petroleum Atlantic Limited de una participación del 65% en PL001, un bloque contiguo a Sea Lion.
Según el comunicado oficial, la decisión tiene como objetivo acelerar la evaluación y el desarrollo de ese bloque.
La operación se deriva de un acuerdo firmado en febrero entre Navitas y la empresa canadiense JHI Associates. Además de Navitas y Rockhopper, las compañías británicas Borders & Southern y Desire Petroleum Limited, así como la empresa canadiense JHI, también cuentan con licencias de exploración en la zona. Se estima que los ingresos potenciales por regalías relacionadas con el proyecto Sea Lion podrían alcanzar los 2.000 millones de dólares.
El Departamento de Recursos Minerales de las islas está trabajando ahora con los titulares de las licencias para definir programas de trabajo ampliados para el nuevo periodo, que podrían incluir compromisos para perforar pozos de evaluación adicionales.
Aviso editorial: Aunque el Reino Unido se refiere al territorio como las “Islas Falkland”, Argentina cuestiona fuertemente ese nombre. El Buenos Aires Herald utiliza “Malvinas” para referirse a las islas.
Con información de Ámbito

