Un cinemómetro de última generación ya se encuentra operativo en una de las arterias más transitadas del Gran Mendoza, en un tramo donde el flujo de vehículos se intensifica a toda hora. La apuesta de las autoridades de seguridad vial es clara: reducir siniestros, ordenar el tránsito y desalentar las maniobras que ponen en riesgo a todos los conductores.
Según informaron desde la provincia, el dispositivo se instaló tras un estudio de flujo y velocidades promedio que detectó picos por encima de los límites permitidos. “No se trata de recaudar, sino de prevenir”, remarcaron fuentes de la Dirección de Seguridad Vial, subrayando que la medida forma parte de un plan integral de control.
Dónde está y cómo funcionará
El equipo se ubica en un tramo de alto caudal, a pocos kilómetros de la capital provincial, con visibilidad amplia y señalización previa para alertar a los usuarios. Allí, el cinemómetro controla la velocidad por carril, captura la patente con cámaras de alta definición y registra el horario exacto de cada paso.
La instalación incluye paneles de advertencia y marcas viales para que los automovilistas ajusten su marcha con antelación. En una primera etapa, se realizarán verificaciones técnicas y calibraciones, y luego comenzará la emisión plena de actas a quienes excedan los límites vigentes.
Por qué ahora
Los técnicos explican que en ese corredor se observan “picos de congestión” alternados con tramos de alta velocidad, una combinación que eleva el riesgo de colisiones por alcance y maniobras bruscas. “Necesitábamos una herramienta constante, que no dependa de operativos móviles y que funcione las 24 horas”, detalló un vocero de la cartera vial.
El objetivo declarado es bajar la siniestralidad, proteger a los usuarios más vulnerables y promover hábitos de conducción más predecibles. “El control sostenido cambia las conductas; cuando la norma es clara y se cumple, el tránsito se vuelve más seguro”, agregaron desde el equipo técnico.
Qué sanciona y cómo se notifica
El dispositivo mide el exceso de velocidad y asocia la imagen de la patente con un registro de tiempo y ubicación. Las notificaciones se envían al domicilio declarado en el registro del vehículo, y también pueden consultarse por vía digital, dependiendo del sistema provincial en vigencia.
- Detecta la velocidad por carril.
- Fotografía la patente con timestamp.
- Verifica tolerancias según calibración homologada.
- Emite acta con datos de ubicación y límite aplicable.
Las autoridades recuerdan que se respetan márgenes de tolerancia definidos por la normativa y por la calibración oficial del equipo. “Todo está homologado y auditado; la trazabilidad de la prueba es completa”, afirmó una fuente de control.
Señalización, plazos y apelaciones
Antes del punto de medición, hay cartelería que informa la presencia del control y el límite correspondiente al tramo. Durante los primeros días, se prioriza la concientización, con campañas informativas y presencia de inspectores en zonas cercanas para orientar a los usuarios.
Quien reciba una notificación puede consultar los detalles de la infracción y, si corresponde, iniciar un descargo dentro de los plazos formales. “El derecho a apelación está garantizado y es transparente”, remarcan desde el organismo interviniente.
Qué dicen los conductores
Las reacciones se reparten entre la aprobación de quienes piden más control y las dudas de quienes temen una “cacería de multas”. “Si sirve para bajar la velocidad, bienvenido. Pasamos todos los días con los chicos y hay maniobras peligrosas”, comentó Mariana, vecina del área.
Del otro lado, algunos transportistas piden ajustes en la señalización. “Que se vea bien, especialmente de noche, y que unifique el límite en todo el tramo”, reclamó un chofer que cubre un servicio interurbano. Las autoridades aseguran que habrá auditorías de visibilidad y mantenimiento periódico de la cartelería.
Consejos para pasar por la zona
Más allá del nuevo control, especialistas recomiendan mantener una conducción preventiva. Revisar el velocímetro con frecuencia, sostener una distancia prudente y anticipar las maniobras con señalización clara son hábitos que reducen el riesgo de manera notable.
Si el flujo se compacta, conviene evitar frenadas bruscas y sostener una velocidad constante. En horarios nocturnos, la fatiga y el deslumbramiento aumentan el peligro; una pausa breve puede ser la mejor decisión. “La tecnología ayuda, pero lo decisivo es el comportamiento de cada persona al volante”, resumen desde la agencia vial.
Mirada a mediano plazo
El plan provincial contempla ampliar la red de medición en corredores críticos, combinando controles fijos y móviles y reforzando la infraestructura de señalización. También se evalúan campañas en escuelas de manejo y empresas de transporte, con foco en velocidad, descanso y distractores al conducir.
La expectativa oficial es que, con presencia constante y reglas claras, desciendan los picos de exceso y mejore la convivencia en la ruta. “No buscamos sorpresas ni emboscadas: buscamos previsibilidad”, insisten desde el equipo técnico, alineando la iniciativa con estándares de seguridad vial modernos y medibles.

