La nueva Toyota Hilux ya llegó a la Argentina — con varios cambios que los fanáticos venían esperando

Llegó la hora de volver a mirar a la pick‑up más vendida del país. La última actualización aterriza con mejoras puntuales, pensadas para el uso real de todos los días. “Más eficiente, más conectada y más cómoda”, suena a eslogan, pero en esta vuelta hay sustancia. Y hay algo claro: la Hilux sigue siendo una herramienta de trabajo, pero ahora también es un refugio en ruta.

Diseño y presencia actualizada

El frente adopta una parrilla más marcada y nuevos encastres de paragolpes. Las ópticas LED ganan una firma lumínica más nítida y el capot luce líneas tensas. Pequeños cambios, gran impacto visual.

De perfil, aparecen nuevas llantas y un juego de molduras más fino. No hay estridencias, hay equilibrio. “Se nota más robusta sin perder elegancia”, se escucha en los concesionarios.

Lo nuevo, en pocas líneas

  • Más asistencias de conducción y mejoras en seguridad activa.
  • Calibración de suspensión revisada y menor ruido en cabina.
  • Multimedia con pantalla más grande y conectividad inalámbrica.
  • Opciones con sistema mild‑hybrid 48V para mayor eficiencia (según versión).

Motorización y eficiencia

Se mantiene el conocido turbodiésel 2.8, con entrega plena desde bajas vueltas y caja manual o automática. La novedad es el sistema mild‑hybrid de 48V en variantes superiores: un generador‑motor que asiste en arranque, aporta par en maniobras y reduce consumo en ciudad.

No es un híbrido convencional, pero se nota en el “stop & go” más suave y en la respuesta más llena al salir de una rotonda. “Menos gasto, menos vibración, misma robustez”, resume un usuario después del test drive.

La capacidad de carga se mantiene en el orden de la tonelada y el arrastre llega hasta 3,5 toneladas (según versión). La receta sigue siendo simple: rendimiento constante y fiabilidad probada.

Comportamiento y confort

La suspensión trasera de ballestas recibe nuevos bujes y una puesta a punto más amable con el vacío. En ciudad se nota más filtrado y, en ripio, mejor copiado. En ruta, la dirección se siente más lineal y precisa, con menor corrección en vientos laterales.

El aislamiento acústico suma materiales y sellos, bajando ruidos de rodadura y de motor. “Es la primera Hilux en la que puedo hablar en voz baja a 120”, exagera uno y sonríe. Pero el punto está: se viaja más relajado, sin perder solidez.

Para el fuera de ruta, conserva la tracción 4×4 con alta y baja, bloqueo de diferencial trasero y asistencias de descenso. Nada de fuegos artificiales: funciona, escala y vuelve a casa.

Tecnología y seguridad

El tablero incorpora una pantalla central de 9” con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, más USB‑C de carga rápida. El software es más ágil, y la cámara de retroceso gana mejor definición. El cargador inductivo ahora sujeta mejor el teléfono y calienta menos en verano.

En seguridad, aparece el paquete Toyota Safety Sense con frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y alerta de cambio de carril con asistencia. Se suman monitoreo de punto ciego y alerta de tráfico cruzado. Hay hasta siete airbags y anclajes ISOFIX, elevando el piso de protección en todas las cabinas.

Cabina y terminaciones

Los asientos mejoran el soporte lumbar y la tela tiene tratamiento más resistente. En las tope, el cuero microperforado respira mejor en verano y no se enfría tanto en invierno. La posición de manejo es más baja, con volante de doble regulación.

Los plásticos siguen siendo duros, pero ahora están mejor texturados. Se siente más cuidada sin caer en lo frágil. Portobjetos grandes, posavasos útiles y una guantera que realmente entra algo más que papeles.

Versiones y equipamiento

La gama mantiene la lógica clásica: cabina simple, cabina doble, tracción 4×2 y 4×4, con niveles DX, SR, SRV, SRX y la propuesta de carácter deportivo. En lo alto, chasis con ajustes específicos, neumáticos de mayor perfil y detalles negros que no son puro ornamento.

Cada escalón suma comodidades concretas: climatizador automático, espejo electrocrómico, sensores delanteros y traseros, y un paquete de iluminación LED más completo. Importa el dato: muchas ayudas ya no están atadas a una sola versión, y eso se agradece.

Fabricación local y posventa

Sigue saliendo de la planta de Zárate, con cadena de proveedores argentinos y foco en exportación regional. Ese anclaje se traduce en repuestos más cercanos y tiempos de espera más razonables.

La garantía conserva su esquema extendido y el plan de mantenimiento programado mantiene costos previsibles. “Servicio cada 10.000 km y a rodar”, dicen en los talleres.

Para quién es

Si buscás una pick‑up que trabaje de lunes a viernes y te lleve cómodo el fin de semana, acá hay una candidata seria. Si venís de una Hilux anterior, vas a notar cambios en silencio, conectividad y ayudas a la conducción. Si saltás desde un SUV, la transición se hace más amable que antes.

No hay giros radicales, hay evolución consistente. La fórmula se actualiza sin traicionar el ADN que la puso arriba: confiabilidad, valor de reventa y un servicio que cubre todo el mapa. En tiempos de promesas grandilocuentes, esta renovación elige otra vía: menos ruido, más hechos. “Esto es lo que pedíamos”, dicen muchos. Y, esta vez, parece que llegó.

Miguel Álvarez

Autor

Miguel Álvarez

Periodista especializado en transporte urbano y movilidad cotidiana. En TransOnline explica recorridos, tarifas y cambios que afectan a los pasajeros en Argentina.

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