El presidente argentino, Javier Milei, se reunió el jueves con su homólogo chileno, José Antonio Kast, en medio de las tensiones persistentes por el Estrecho de Magallanes.
Funcionarios del gobierno chileno indicaron que se esperaba que Milei firmara un documento, ya sea durante la visita o poco después, para derogar un decreto de 2021 emitido por Argentina que calificaba el Estrecho de Magallanes —una ruta marítima navegable en el extremo austral de Sudamérica que conecta el Atlántico y el Pacífico y que está bajo control de Chile— como un “espacio compartido” entre ambos países.
La fricción entre las administraciones se intensificó la semana pasada tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea argentina, el general de brigada Gustavo Javier Valverde, quien sugirió que su país debía mantener una presencia a lo largo de esa ruta marítima para proteger su “soberanía”.
Después de que Chile protestara, autoridades argentinas, entre ellas el ministro de Defensa y la Cancillería, aclararon las afirmaciones de Valverde, indicando que se trataba de una “confusión” y ratificando la soberanía chilena sobre el estrecho.
Milei llegó a Santiago de Chile la mañana del jueves y pronunció un discurso en un acto de derecha llamado Foro Madrid. Más tarde se reunió con la subsecretaria de Diplomacia Pública de Estados Unidos, Sarah Rogers.
Milei y el también líder de la derecha Kast conversaron al mediodía en el palacio presidencial, la Moneda.
El decreto controvertido
Aunque aún no se ha divulgado su agenda, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, dijo que se abordaría el decreto argentino que menciona el Estrecho de Magallanes.
El decreto, emitido por el expresidente Alberto Fernández en 2021, establecía las nuevas directrices de la política de defensa nacional de Argentina. “Una de las áreas de cooperación que es fundamental seguir fortaleciendo es la exploración, el estudio y la vigilancia conjunta del Estrecho de Magallanes y del Mar de Hoces”, decía el decreto.
El Mar de Hoces es más conocido como el Paso Drake, una porción de aguas internacionales que conecta a Argentina y Chile.
El decreto añadía que el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake son “estratégicos tanto por su papel como vías naturales entre el océano Atlántico y el océano Pacífico como por ser puntos de acceso clave al continente antártico.”
El miércoles, Kast visitó el Estrecho de Magallanes y afirmó que su administración no exigirá que Milei derogue el decreto.
“El Estrecho de Magallanes pertenece a Chile, y Argentina no tiene, ni tendrá jamás, soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes, como ya queda establecido en tratados internacionales,” dijo a la prensa.
El compromiso de Argentina
Pérez Mackenna afirmó que, durante su primera visita a Argentina en marzo, su homólogo argentino Pablo Quirno “ratificó que tenían [el documento] listo en ese momento” para que el presidente Milei lo firmara y derogara el decreto.
“Cada vez que hemos tenido la oportunidad de discutir esto con nuestro homólogo argentino, les hemos recordado que deben cumplir con derogar este decreto”, comentó el ministro a la prensa.
Pérez Mackenna agregó que habían incluido esta exigencia en una carta de protesta enviada la semana pasada tras los comentarios de Valverde sobre el Estrecho de Magallanes.
El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, también afirmó haber recibido la información por parte de su homólogo argentino, Carlos Presti, de que el documento para derogar el decreto estaba listo.
“De un simple compromiso [para firmarlo], hemos pasado a un documento que nos han dicho está listo para que Milei lo suscriba. Por lo tanto, creo que el asunto está zanjado”, afirmó Barros Tocornal en una entrevista con la Radio Duna de Chile.
Añadió que, cuando Presti llamó la semana pasada para aclarar que los comentarios de Valverde se debían a un “descuido”, el argentino le pidió “tener paciencia.” Habían discutido este tema en varias ocasiones, afirmó Barros Tocornal.
La soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes quedó consagrada en un Tratado de Fronteras de 1881 que fijó las principales fronteras entre Chile y Argentina.
Se reafirmó en un Tratado de Paz y Amistad de 1984, que confirmó la soberanía absoluta de Chile sobre el Estrecho de Magallanes y, al mismo tiempo, garantizó derechos de navegación específicos cuando ambos países estaban al borde de la guerra por el Canal Beagle.
Las Malvinas
Otra capa de tensiones diplomáticas se añadió cuando el diario chileno El Mercurio reveló el jueves que Punta Arenas, una ciudad costera del sur de Chile con acceso al Océano Pacífico, había cerrado un acuerdo con el gobierno de las Islas Malvinas para crear una nueva ruta marítima comercial.
Las Malvinas, un archipiélago en el Atlántico Sur, están bajo control británico a pesar de la reclamación soberanista argentina, y actualmente Montevideo, Uruguay, es su único punto de conexión marítima con Sudamérica.
Un decreto de 2010 dictado por Argentina establece que todos los buques que provengan o viajen hacia las Islas Malvinas deben solicitar permiso a Buenos Aires para navegar por aguas argentinas.
Según El Mercurio, la nueva ruta comercial con Punta Arenas permitiría a la administración de las Malvinas reducir a la mitad la distancia de 2.000 kilómetros entre las islas y Montevideo. Se espera el primer viaje para noviembre.
Las negociaciones no involucraron al gobierno nacional de Chile, sino que se llevaron a cabo entre la administración de las Malvinas y el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, de línea conservadora. Una empresa naviera chilena se encargaría de conectar ambos puntos para facilitar el suministro a las islas.
La polémica sobre la postura de Chile en la disputa de soberanía de las Malvinas se reavivó en julio tras detectar que el buque británico HMS Medway, a cargo de patrullar las áreas marítimas alrededor de las Malvinas, navegaba por aguas de jurisdicción argentina sin notificar previamente a las autoridades nacionales.
La nave había partido de las Malvinas y había atravesado la punta sur de Sudamérica antes de atracar en Punta Arenas para realizar operaciones de reaprovisionamiento.
Aviso editorial: Aunque el Reino Unido se refiere al territorio como las “Islas Falkland” (Falkland Islands), Argentina cuestiona fuertemente ese nombre. Buenos Aires Herald utiliza “Malvinas” para referirse a las islas.

