Un giro inesperado: Mileinomics apuesta por medidas keynesianas para reactivar la economía

El gobierno de Javier Milei ha anunciado en los últimos días una serie de medidas destinadas a reactivar la demanda interna y, con ella, una economía que no logra despegar.

La administración libertaria abrió el crédito bancario en dólares para empresas de manera general, no solo para exportadores, mientras surgía desde la Secretaría de Trabajo la noticia de que busca un piso de AR$1 millón (US$653) para los salarios brutos registrados.

La última de estas medidas fue comenzar a utilizar fondos de la agencia de pensiones ANSES para dotar a los bancos de la liquidez necesaria para empezar a ofrecer hipotecas a tasas de interés más bajas que las que se ofrecen actualmente.

Eso provocó que algunos se burlaran del “viraje keynesiano” del equipo económico, dado el rechazo acérrimo de Milei a las políticas inspiradas por el economista británico John Maynard Keynes, es decir, políticas centradas en estimular el consumo interno para impulsar la economía.

“Keynes fue un genio malvado y el ejecutor de lo siniestro,” dijo Milei en abril durante un debate organizado por el propio gobierno sobre La Teoría General del Ocupación, el Interés y el Dinero, la obra central del pensamiento del economista británico.

Sin embargo, varios economistas sostienen que, si bien puede haber alguna mejora marginal, las medidas quedan a mitad de camino de su objetivo de elevar el consumo deprimido.

La actividad económica cayó un 0,8% mensual en julio, según el índice de actividad elaborado por la firma de investigación Eco Go, mientras la lectura interanual se mantuvo plana.

En el lado de la demanda, la inversión cayó un 6% y el consumo un 1,2% respecto al mes anterior. Ambos también cayeron en comparación con el año anterior, con la inversión bajando un 8,8% y el consumo un 0,6%.

Un cambio de rumbo que no llega a ser suficiente

Las tres medidas comparten una lógica común, según un análisis reciente de la firma de investigación Vectorial: «intentar estimular la demanda y la actividad mediante crédito y renta, sin apartarse del marco de ajuste fiscal».

También señalan un «diagnóstico implícito» que el gobierno aún no reconoce abiertamente: «La economía no crece lo suficientemente rápido, y el ajuste fiscal por sí solo no es suficiente para generar el dinamismo que prometía el programa».

Para Vectorial, el problema subyacente es que ninguna de las tres iniciativas tiene suficiente peso para generar una diferencia significativa.

El plan hipotecario, por ejemplo, cubre 18,000 préstamos según las estimaciones del propio gobierno — «una cifra que no mueve la aguja en el mercado inmobiliario».

La firma de investigación LCG dijo que la medida era «otra señal de que están poniendo atención al dinamismo económico».

Pero añadió que «la medida podría tener algún impacto específico, aunque sin significancia macroeconómica», el mismo veredicto al que llegó al ampliar los préstamos en dólares a las empresas.

«En cualquier caso, creemos que tiene sentido buscar varias ‘chispas’ para intentar reavivar la economía, aun sabiendo que existen obstáculos estructurales que frenan un despegue», dijo LCG.

Vectorial señaló que abrir crédito en dólares a las empresas «puede proporcionar liquidez a un grupo reducido de firmas con proyectos genuinos».

Pero se mostró escéptico de que funcione como pretende el gobierno, porque el principal cuello de botella de la economía local no es la escasez de crédito en moneda extranjera “sino la debilidad de la demanda interna”.

Por último, afirmó que el piso salarial «apunta en la dirección correcta», pero equivale a una mejora marginal, ya que los salarios brutos en muchos convenios colectivos «ya superan esa cifra».

Miguel Álvarez

Autor

Miguel Álvarez

Periodista especializado en transporte urbano y movilidad cotidiana. En TransOnline explica recorridos, tarifas y cambios que afectan a los pasajeros en Argentina.

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