El retorno de las fotomultas en la Ruta 22 dentro de La Pampa vuelve a encender el debate: más control, más seguridad y, para muchos, más incertidumbre al volante. Tras meses de suspensión, los equipos vuelven a operar con aval provincial y coordinación con la agencia nacional, y las primeras actas ya están empezando a llegar. “La meta es bajar la siniestralidad, no recaudar”, repiten desde el municipio, mientras los usuarios piden reglas claras, carteles visibles y tolerancias razonables.
Por qué vuelven a operar y qué cambió
La reactivación responde a un esquema de homologación actualizado, con cinemómetros verificados y señalización reforzada en los tramos críticos del área de La Adela. Según fuentes oficiales, se corrigieron “puntos ciegos” de cartelería, se delimitaron zonas urbanas con mayor claridad y se ajustaron procedimientos de notificación para evitar nulidades. “Queremos un sistema previsible, con reglas que cualquiera pueda entender”, sintetizó un funcionario consultado de forma extraoficial.
Límites vigentes y márgenes de tolerancia
En zona urbana, el tope vuelve a ser de 60 km/h, mientras que en transición periurbana se aplican reducciones escalonadas desde 80 o 90 km/h según el tramo y el sentido. La tolerancia técnica rige solo para el instrumental y no autoriza a excederse deliberadamente, por lo que circular “a 65 porque el radar perdona” puede terminar en sorpresa. En palabras de un inspector, “si ves carteles de 60, tenés que ir a 60; el resto es mito y mala costumbre”.
Los tres puntos exactos donde saltan las fotomultas
La traza pampeana de la Ruta 22 concentra los equipos dentro y en los accesos inmediatos al ejido de La Adela, con énfasis en la transición urbano-rural y el entorno del río Colorado. Las ubicaciones operativas, señalizadas y activas, son las siguientes:
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Acceso Este a La Adela (mano Bahía Blanca → Neuquén), a pocos cientos de metros del ingreso urbano, tras la primera reducción a 60 km/h; sector recto con carteles previos y línea de detención visible.
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Salida Oeste del ejido (mano Neuquén → Bahía Blanca), antes del desvío principal hacia rutas provinciales, en tramo con bajada progresiva de 90 a 60 km/h y banquina amplia para fiscalización.
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Zona del cruce sobre el río Colorado, en aproximación a puente y viaducto, con control en ambos sentidos por proximidad a accesos, maniobras de sobrepaso y circulación de pesados.
“Los equipos están donde más riesgo hay: ingresos, egresos y sectores con mezcla de tráficos”, remarcan desde la autoridad local. La cartelería comienza varios metros antes de cada equipo, con repetición de límite y pictogramas de control fotográfico.
Qué pasa si te llega una multa
El acta se notifica al domicilio del titular y detalla día, hora, ubicación y velocidad registrada, con foto de placa y encuadre del vehículo. Si hay error en datos identificatorios, cartelería inexistente o falta de homologación vigente, el usuario puede impugnar dentro del plazo indicado en el acta, de manera presencial o por correo. “Nadie está obligado a pagar una infracción inválida”, recuerdan desde Defensa del Consumidor. En cambio, si el acta es correcta, suelen existir descuentos por pago voluntario en término, que conviene aprovechar para reducir el impacto económico.
Recomendaciones prácticas para manejar en la zona
Con controles activos, la prevención vuelve a ser la mejor compañera de viaje. Si vas a cruzar la traza pampeana, incorporá estas pautas de conducción:
- Mantené velocidad real por debajo del límite, regulá con control de crucero si tu vehículo lo permite, respetá la cartelería de transición, evitá sobrepasos en aproximación a puentes y guardá toda constancia del trayecto (peajes, combustible, GPS) por si necesitaras descargos.
Señalización, visibilidad y buenas prácticas
Los equipos deben estar precedidos por carteles claros, visibles de día y de noche, con distancias razonables para que el conductor pueda adecuar su marcha. Si encontrás carteles tapados, caídos o mal ubicados, conviene sacar una foto segura (sin detenerte en lugares prohibidos) y reportarlo ante la autoridad competente. “La seguridad vial es un sistema: funciona cuando todos cumplimos nuestra parte”, señalan desde organizaciones de usuarios y transportistas.
Lo que se viene
En paralelo a los radares, se prevén mejoras de iluminación, demarcación horizontal más visible y campañas de concientización para residentes y viajeros. El objetivo es que la Ruta 22 en el tramo pampeano sea más predecible, con menos frenadas bruscas, menos conflictos de prioridad y menos siniestros en accesos a zonas de baja velocidad. Si vas a cruzar La Adela, tomalo con calma, planificá tu horario y dejá que la ruta marque el ritmo. Tu tiempo vale, pero tu vida vale más.

